martes, 28 de mayo de 2013

Llegada a Briñas

Hasta Zambrana, sin contratiempos ni nada especial que comentar. Desde Zambrana, 4 km de carretera nacional, caminando por la cuneta con los coches y camiones zumbando en sentido contrario. Es lo que menos me gusta del Camino, esos tramos de carretera que antaño eran vias rurales y que el progreso ha asfaltado y llenado de vehículos. Pero no me puedo quejar, soy el primero que agradece que haya buenas carreteras. Así que me separo lo más que puedo de la circulación y sigo adelante.
Llego a Salinillas de Buradon. En dos palabras: pre-cioso. Pueblecito amurallado, calles medievales,  bodegas en los sótanos de cada casa, rodeado de montes. Merece una visita más relajada.
Desde Salinillas hasta Briñas se sube el Portillo de la Lobera. Se nota ya la fatiga en las piernas y cuesta subirlo,  pero una vez arriba la vista es impresionante: se ve Briñas,  Haro,  Santo Domingo de la Calzada.  Es decir,  la etapa de mañana. Saco una foto con el móvil, pero se necesita más máquina para retratar una vista tan impresionante.

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